Por fín parece que nos acercamos al verano. Hoy tenemos un día estupendo (por ahora) y la gente se ha presentado con ganas de disfrutarlo. Como veis, de nuevo en la puerta de Juguetilandia, quedamos no muy temprano (8:30 h.) porque la ruta es corta: la Ruta del Gollizno, más conocida como la Hoz del Rio Velillos. Lo de Gollizno se lo puso el ayuntamiento de Moclín, y averiguando el significado, según el Diccionario de la Real......... es "un estrechamiento de un paraje natural", en este caso, del curso del rio Velillos. Otra vez, tenemos caras nuevas (Jesús) y otras que ya echábamos de menos (Yasmeen). Pues la bienvenida a tod@s.
Llegamos a Olivares con la sorpresa de que están en fiestas, por lo que el aparcamiento ha servido para hacer "botellón". Allí nos esperaba José Antonio, que se desplazó en bicicleta...¡qué valor!
Ya empieza a calentar el lorenzo...pero eso no amilana nuestro ánimo de senderistas curtidos en dificultades varias....
y toca atravesar la primera pasarela sobre el rio Velillos, de reciente restauración, porque la anterior la arrastró una de las últimas crecidas del rio. Las orillas están pobladas de árboles típicos de la cuenca sur, sobre todo álamos y mucho cañaveral, e incluso hay pequeños huertos cultivados.
Curiosa formación rocosa sobre la cabeza de Juan, me refiero a la montaña, producida por las fistraciones del agua de lluvia.
Durante todo el recorrido, nos vigila al fondo el castillo de Moclín.
Esta es la fuente de la Buena ventura; Jessica probó su agua, pero creo que no ha cambiado mucho su vida. Al menos no ha cogido una infección intestinal.
En este punto del recorrido, un gran desprendimiento de piedras ha cortado parcialmente el camino, por lo que hay que vigilar que no pase nada.
Aquí nos agrupamos y nos dirigimos a la segunda pasarela, con esta impresionante cavidad, aprovechada por las golondrinas para anidar. A continuación, viene la parte más espectacular del recorrido: la hoz del rio Velillos, a la que se accede gracias a una plataforma sobre la roca del lado izquierdo, también reconstruida debido al destrozo de la anterior. Las imágenes prometen, así que toca tirar de cámaras para plasmar el momento.
Bien por las dos: ya las echábamos de menos.
Inma iba feliz: creo que la excursión le supo a poco; tal vez sea porque va cogiendo forma... así se anima a repetir.
Después de un agradable y sombreado recorrido junto al curso del rio, toca subir en busca de las alturas de Moclín. El ascenso está bien marcado y protegido con postes de madera y cuerdas, aunque la vegetación empieza a invadir el sendero; esperemos que no lo abandonen, sería una pena. Este trayecto nos lleva a una zona recreativa con abundancia de agua (se agradece) con una curiosa "acecolilla" (diminutivo granaíno de acequia) en forma de espiral. Parada para reponerse, beber algo y emprender la última subida, que a través de un magnífico pinar, nos dirige a las estribaciones del castillo de Moclín.
Haciendo una prueba de resistencia del mirador: no pasó nada, aguantó el peso de todos, que es mucho; yo, por si acaso, hice la foto desde una roca segura.
El sitio se presta a una breve charla distendida y profunda de Yolanda y Frane. Desde aquí, nos quedan 1,5 kms de subida.
Por fin llegamos y con ganas de comer algo...visita al Cristo del Paño (la iglesia a tope, había misa) y bonitas vistas del pueblo desde este mirador; no se puede visitar el castillo por obras de restauración. Otra vez será.
La decoración típica de la fachada andaluza de esta casa no incluye a los senderistas, pero la foto ha quedado muy bien...verdad?
Y volvemos a Olivares en busca de las cervecillas, que con el calor que hace ya a estas horas...
menos mal que solo hay que bajar...y bajar...y bajar...
Ya os dije que estaban en fiestas, pero lo de la romeria con el santo subido al 4x4 es "mu fuerte", y si no, mirad el asombro de Carlos cuando lo vió...la carroza en honor de nuestros pepinos es genial.
Merecido premio para un dia caluroso, pero satisfechos de otro domingo en buena compañia, toca comentar las anécdotas, algún chistecillo, arrumacos y hasta la próxima.
Hizo realmente un día estupendo, aunque ya empieza a apretar el calor. La ruta es muy sencilla, pero con un paisaje precioso, sobre todo la primera parte. Y la compañía magnífica ...¡qué más podemos pedir!. Gracias, Manolo, por las fotos y los comentarios de la ruta.
ResponderEliminarSilvia
Ya quedan pocas excursiones por realizaar esta temporada, os doy las gracias por aguantarme con mi mochila mágica que por otra parte ha sacado a más de uno de la misería y despertado con ese café o descafeinado tan agradecido en esos momentos ( véase Lavaderos de la Reina, entre otros ). Deseo que la nueva temporada tengamos nuestros estatutos y podemos estar finalmente organizados.
ResponderEliminarPara la próxima vez que visiteis Moclín os invito a que entreis al Centro de Interpretación Comarcal, en él hay un Museo Arqueológico y la Oficina de Información Turística. Para concertar cita contactad con la asociación de Desarrollo Turístico "Hins Al Muklin", tienen perfil en Facebook y tuenti. Un saludo.
ResponderEliminar14/05/2017. Hoy he realizado este mal llamado paseo senderista. La he empezado desde el pueblo de Moclín, bajando hasta el pueblo de Olivares. El día ha sido espectacular con una temperatura perfecta. La ruta es preciosa. Las vistas son espectaculares pero desde luego no es nada fácil. La subida al pueblo de Moclín tanto por la ruta mozárabe como desde Fuente de la Corcuela es muy exigente, nada fácil y desde luego no para realizar con niños. Durante la subida he podido ver a mucha gente descansando y hablando con algunas personas y he podido comprobar que Internet les ha engañado diciendo que es moderada y accesible con niños. Esto no es cierto. Es DIFÍCIL. Si para mi es difícil, imagina para un niño no acostumbrado a estas rutas
ResponderEliminarLa ruta interesante va desde el pueblo de Olivares hasta el final de la pasarela. A partir de estos dos puntos, las subidas a Moclín son para corazones muy entrenados.
No está de más llevar calzado apropiado, bastón para el apoyo y sobre todo agua y algo de comida, no vaya a ser que te dé una "pájara".
La recomiendo siempre que tu corazón esté bien entrenado.