"Los aires de la montaña guiarán mis cenizas al paraiso"

A nuestra compañera Rosario "ito" Gámez que nos dejó en su plenitud. Pionera de nuestros senderos, estas páginas son un pequeño homenaje a su memoria.

martes, 31 de mayo de 2011

Fuente de los 101 caños 29-05-2011

Tras el lapsus en nuestras excursiones motivado por las elecciones (no era mi intención hacer el pareado, pero ya lo dejo así), hicimos la propuesta para este domingo con una marcha bastante conocida por los senderistas de blogs amigos, pero no así por nosotros, es decir, que había que hacerla. De nuevo, quedamos en el aparcamiento de Juguetilandia, y ¡Oh, sorpresa!: hay tanta gente que no sabemos cuántos pertenecen a nuestro grupo. Y no me refiero a los que están retenidos por la Guardia Civil esperando a que se les pase la "mona" para irse con el coche, sino al numeroso personal que hemos coincidido allí. Bueno, algunos no son nuestros, pero la mayoría, sí. Bien, cada día somos más.

Después de organizar la logística del transporte, iniciamos el viaje a Villanueva del Trabuco, a unos 80 kms de Granada, que sirve para charlas distendidas y dar alguna cabezadita. Una vez en el pueblo, y tras consultar a los lugareños, nos indican por dónde se va a la fuente (cada uno te dice una cosa, pero todos coinciden en que es preciosa, y tienen razón). Son las 9,30 h. cuando llegamos, aparcamos los vehículos y "flipamos" con lo que vemos....un manantial transformado en fuente y, según dicen, nacimiento del rio Guadalhorce. Los caños hay que contarlos, pero en verdad os digo que son 101.
Bueno, como podreis comprobar, éste es el origen y final de la caminata, cuyo transcurso vais a descubrir a continuación. No quiero dejar para el final contaros una leyenda que "explica" el nombre de la población (Vva. del Trabuco). Cuentan que cerca del pueblo había una venta cuyo dueño se abastecía de provisiones viajando (en mulas, claro) a través de los caminos hasta Archidona. Con frecuencia, era asaltado por ladrones y rufianes para robarle la mercancia, por lo que se vió en la necesidad de hacerse de un buen trabuco, que ya no dejaba ni de noche ni de día. Y claro, cuando aparecía por Archidona decían: "ahí viene el tío del trabuco", pasando a denominarse así la población de origen del ventero. Esto es leyenda, ehhhh.. Lo que sí es cierto, es que Carlos III ordenó poblar estas tierras con el fin de dedicarlas a la agricultura, para lo que trajo colonos extranjeros, tantos como seis mil católicos alemanes y flamencos que se repartieron por Sierra Morena y luego pasaron a estas zonas de Málaga. En el año 1850 se separó de la villa de Archidona. Hasta aquí la historia, no quiero cansaros.

Hemos empezado a caminar desde la fuente por un camino que nos lleva a través de un pinar de la Sierra de San Jorge, que, por cierto, me recuerda nuestras caminatas por Fuente Fría y Cerro Huenes, que se une en el cruce que veis arriba con una carretera procedente del pueblo y que sube a una zona de escalada y a una via ferrata, que habrá que explorar en otra ocasión. Este camino se llama Camino de Royales. Continuamos en dirección sur para coger un desvío junto al Cortijo de Chozos Breves, donde hay un abrevadero para animales, pero el agua es buena, según pude comprobar.

Desde aquí, vamos observando a nuestra derecha los campos de olivos, cebada, alfalfa, almendros, etc.. y una panorámica de Villanueva, mientras continuamos por una vereda llamada "El camino de la Sierra", que nos lleva al pueblo, parada obligada para reponer fuerzas.





Una vez repuestos de comida, bebida y unas risas, que siempre vienen bien, emprendemos la vuelta. Esta vez, andamos unos cuentos cientos de metros por asfalto de la antigua carretera de Alfarnate, en busca del cruce del camino Royales, para lo que tenemos que ascender una pequeña cuesta (con el calor y el estómago lleno, se hace eterna), encaminándonos por la espesura del bosque de pinos a nuestro destino (todo es metafórico), pero la sombra se agradece. Además, se aproxima la hora de las cervecillas, justa recompensa a este día de confraternización con la gente de nueva incorporación, y que espero repitan.


 Colocando el recuerdo de nuestra compañera "ito". Mª José no sabe lo que se le viene encima.
 Ahí queda.
 Cara de felicidad.
 Objetivo conseguido.

 ¿A que tiene otro color?

Perdonad si no he mencionado a los participantes en la marcha de hoy, pero con tantos, puedo olvidar a alguien, así que espero que todos se sientan reflejados en las imágenes.
y desde aquí quiero dar la bienvenida a los nuevos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Via verde de la Subbética 22-05-2011

En este día de exaltación democrática, y después de estropearse los planes que tenía (esto se está haciendo ya habitual; habrá que ver el porqué), pues que decidí, viendo que la meteorología acompañaba, hacer una ruta en bicicleta que llevaba tiempo estudiándola. Es la Vía Verde de la Subbética, con trayecto de aproximadamente 50 Kms. de ida y otros tantos de vuelta. Comienza en la provincia de Córdoba, en la laguna del Conde o del Salobral, junto a la estación de Luque, siguiendo el recorrido de la Vía del Aceite, y que es la continuación de otro tramo que viene desde Jaén. El caso es que me acerco a la laguna para comenzar la ruta, pero al ver lo solitaria que está la zona, como se aprecia en la foto, decido ir a la estación de Luque para dejar el coche allí, y recorrer el tramo desde la laguna a la estación al final del trayecto con la intención de hacerlo completo.


 Tiene gran cantidad de agua; nunca la había visto tan llena.



Éste es el punto de inicio: km. 59,2.
Y aquí está el tío preparao para empezar: todavía no sabía lo que me quedaba por pasar.
 Estación de Luque: bien conservada, el restaurante de Nicol´s ofrece buena comida y una tienda de souvenirs y alimentos típicos de la comarca (los aceites, estupendos), parking para bicis y descanso para sus propietarios.
 A la salida de la estación, encuentro esta variante para otra vía verde: Guadajoz-subbética, que habrá que descubrir otro dia.

Al fondo, vemos aproximándose el pueblo de Zuheros. El recorrido resulta cómodo y el pavimento es bastante aceptable.





Es habitual encontrar sitios como éste: son las antiguas casas de los guardabarreras, rehabilitadas algunas como oficinas de información; excelentes miradores de la campiña andaluza y, si además ofrecen agua y sombra, pues un "oasis" en la calurosa jornada.
Algún accidente ocurrió aquí, en las vias del tren, dejando este recuerdo que alguien no quiere olvidar.
 Muestra de un camino bien conservado, con sus barandillas de madera y vistas espectaculares,

 de Zuheros, con sus casas desparramadas por la colina....y el castillo vigilando las tierras de olivos..
Caminos de hierro que surcan mis campos de Andalucia...los viaductos ayudan a sortear los barrancos, y, hoy en día, admiro el paisaje que me rodea gracias a ellos. Están repartidos por todo el camino, con diferentes longitudes, pero muy bien conservados, en general. Este de Zuheros es utilizado para el turismo activo (puenting).
No se puede decir lo mismo del estado de conservación de este apeadero, pero la parada merecía la pena.


Y la vista también.
Este puente nos da paso a la estación de Doña Mencía, en el km. 75, y es el punto para tomar un respiro después de una constante subida desde el comienzo.

 ¿A que entran ganas de parar? Pues yo lo hice, la tentación era fuerte y yo débil.
 Cartel informativo del recorrido. Ya queda menos...uf
Otro ejemplo de buena restauración.

La sombra en estos tramos empieza a agradecerse. Más aún si estamos en pleno verano, pero creo que la mejor época es en primavera. 
Y no digo nada de las higueras que bordean el camino, que ahora tienen brevas (creo yo) y más adelante (agosto) darán higos.
Túnel del Plantío, de 139 metros de longitud, que no tiene iluminación, como indica el letrero, por lo que al entrar no se ve nada....menos mal que hay poco tráfico.
Otro viaducto de grandes dimensiones .. Este es el llamado Viaducto de la Sima, y en él también se practica el puenting.

 Y mejores vistas, como ésta.
Desde que salí de Doña Mencía, el camino se ha suavizado con un leve y continuo descenso que facilita el transcurrir de los kms. y que me llevan a Cabra y a su magnifica estación, con máquinas y todo.  También encontramos aquí el Centro de Interpretación del Aceite. Se nota que hay más riqueza.







A lo largo del camino, me he encontrado con gente que lo recorre de todas maneras: en bici (muchos), a pie, e incluso, a caballo.
He aquí un ejemplo de la flora del lugar.


Y por fin entro en Lucena, ciudad típica por sus fábricas de muebles, por lo que necesariamente, paso por un polígono industrial, aunque resulta chocante encontrarse con el cementerio ...¡¡¡en mitad de las naves!!!..y atravesando varias carreteras con mucha precaución por la intensidad del tráfico, que un día laborable debe ser horrible, me encamino a la estación: grande, limpia, con parque de ocio y turismo, y utilizada por los vecinos para hacer fotos de los niños que han hecho la primera comunión, como pude comprobar.



A partir de Lucena, el camino se vuelve más incómodo, su estado de deterioro es evidente, y con peligro de pinchar...la vegetación invade el paso...en fin, bastante descuidada la vía; supongo que la irán arreglando poco a poco.

En este punto, el campo ha cambiado de aspecto: ya no se ven olivos, ahora abundan los viñedos que producen los famosos caldos de la comarca de Moriles-Montilla.


Por fin he llegado a la meta: punto kilométrico 108, las Navas del Selpillar, un breve descanso para retomar fuerzas y refrescarme un poco, porque ya aprieta el calor, son las doce del mediodia y el termómetro marca 31 grados.

Esta casa de guardabarreras ha sido restaurada para dejarla como recuerdo de los ferroviarios, según indica el letrero que hay sobre la puerta (está en Lucena).
He pensado en comer en Doña Mencía, pero no me dí cuenta que llevaba mucho tiempo bajando, por lo que ahora toca subir. Pues en marcha, con paciencia y sufriendo "como un condenao", ahora veo lo duros que son los 33 kms hasta mi próximo destino, pero no hay otra solución.

Y ya he llegado, después de más de dos horas a pleno sol, por lo que creo merecer el descanso a la sombra y un buen refrigerio....aaaaaahhh...perdón, he bostezado. Bueno, espero que os haya gustado. Hasta la próxima.