"Los aires de la montaña guiarán mis cenizas al paraiso"
A nuestra compañera Rosario "ito" Gámez que nos dejó en su plenitud. Pionera de nuestros senderos, estas páginas son un pequeño homenaje a su memoria.
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martes, 19 de abril de 2011
Rio verde 17-04-2011
En este magnífico domingo para la excursión, nos hemos dado cita en el aparcamiento del Sprinter, como suele ser habitual, y con ganas de hacer la ruta propuesta, aunque para la mayoría de los asistentes, es desconocida. Allí nos presentamos Antonia Aranda, Visi, Mª José Sánchez, Silvia, Gloria, Eduardo, Fran, Jose Barbero, Juan Legaza y yo. Después de reunirnos en un par de vehículos, por lo del ahorro energético, salimos hacia la carretera de la Cabra. Después de recorrer casi 30 kms., encontramos una pequeña explanada junto a la carretera donde dejar un coche, y el comienzo de vereda en el lado opuesto. Juan se llevó otro coche al carril de las Cabrerizas para facilitar el regreso. Aquí empezamos el recorrido en el Collado de los Chortales.
Desde el camino tenemos esta vista del Pico de Lopera con su caseta de vigilancia en lo alto.
Una parada para ver el paisaje. Detrás del "sherpa", la Sierra de Almijara.
Después de las bajadas, también hay subidas que para algunas saben a gloria.
Y de nuevo a bajar, pero con cuidado; buena idea lo de los escalones. Esta bajada nos lleva a la Cascada de los Árboles Petrificados, restos de troncos de pinos utilizados para la serreria y que quedaron atrapados en el curso del arroyo.
También visitamos una cueva a la derecha de la cascada, que tiene fácil acceso, y continuamos por la orilla derecha del arroyo hasta llegar a la fuente de las Cabrerizas, donde tomamos un carril de subida a la pantaneta de Funes.
Parada para tomar agua y quitarse ropa, que ya empieza a sobrar, y el momento crema, que los rayos UVA nos pueden perjudicar.
Ahora toca emprender la marcha hacia las Cascadas de Funes, que es donde empieza la práctica del Barranquismo para aquellos valientes amantes de las sensaciones fuertes.
¡ Qué bonicos!...Ahora continuamos en descenso hasta el rio, que hay que atravesar, no sin cierta dificultad...según se puede comprobar.
Empezamos un fuerte ascenso para sortear el cañón del rio, acercándonos al Barranco de la Topera, el cual vamos bordeando hasta una vereda que nos baja serpenteando hasta nuestro destino, que nos servirá de descanso y comida.
Aquí el sherpa analiza la profundidad para realizar una buena zambullida....pero va a ser que no...hay poca agua...lo dejaremos para otro dia.
El descanso nos ha venido bien a todos...bueno...a algunas más que a otras. También dejamos el recuerdo de nuestra compañera "ito". Y ya toca volver por donde vinimos hasta llegar a la Fuente de las Cabrerizas donde se quedó un coche para quién esté sin fuerzas (casi todos) y deseando terminar para tomarnos la cervecilla correspondiente, que nos supo a gloria...
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