"Los aires de la montaña guiarán mis cenizas al paraiso"

A nuestra compañera Rosario "ito" Gámez que nos dejó en su plenitud. Pionera de nuestros senderos, estas páginas son un pequeño homenaje a su memoria.

martes, 19 de julio de 2011

lagunillos de la virgen y refugio elorrieta 17-7-11

Con esta excursión fuera de programa y ganas de sentir el fresco de las alturas, que ya bastante calor pasamos en nuestra Granada, este domingo nos reunimos temprano ( a las 7:30 h.)en los Pinillos: Eduardo, Yasmeen, Pedro, Jose Luis Alemán, Juan y este que os escribe (el sherpa). Salimos en dirección a la Hoya de la Mora con ganas de ver si aún queda nieve en la zona de los lagunillos de la virgen.



 El primer repecho hasta la Virgen de las Nieves cuesta un poco, pero sirve para entrar en calor, porque aquí el frio hace acto de presencia (como se puede comprobar, llevamos los polares en la mayor parte del recorrido).
Magnífica vista veraniega de Borreguiles desde el altar de la Virgen.


Un bonito contraluz para observar el excelente perfil de montañeros curtidos en mil y una ascensiones.



 Las pistas se llenan de animales (lo digo por las vacas, ehh..) que a falta de nieve, rebuscan la hierbecilla que nace entre las rocas, regada por las aguas cristalinas que bajan frescas y ruidosas fruto del deshielo (suena a pedante, pero es la verdad). Yasmeen posa cerca de estos dos rumiantes,

y el sherpa intenta hacer un primer plano de las vaquillas, pero después de corretearlas un rato, los animales no están por la labor.
Bueno, las dejaremos comer con tranquilidad, y proseguimos en dirección a la laguna de las Yeguas.

 Esto tiene toda la pinta de un paisaje suizo.


 La laguna de las Yeguas está preciosa y es parada obligatoria para la foto y reponer fuerzas para lo que nos espera al fondo: el cartujo y el elorrieta. El paso por los lagunillos no ofrece dificultad, a pesar de los neveros que quedan por la zona, pero el ascenso al refugio se complica en el último ventisquero donde tenemos que hacer uso de los crampones (gracias, Juan) a causa del hielo y la importante inclinación que presenta, con peligro real de caidas, por lo que José Luis y Pedro desisten de subir, y se quedan a esperarnos en los lagunillos.

 La distancia te hace pensar que son manchitas de nieve, .....



 hasta que llegas a ellas, y te das cuenta que son "manchurrones"...
y si no, que se lo digan a Eduardo. Bueno, tras la osadía de estos caminantes, por fin, alcanzamos nuestro objetivo: el refugio Elorrieta, por encima de los 3 mil metros, con vistas espectaculares, y el tiempo acompaña....




Después de admirar el entorno, el Caballo se nos antoja cercano, pero es una mera ilusión, aunque lo haremos en otra ocasión.

El azul de este cielo es increible, y nos abre el apetito, así que toca comer un poco y regresar en busca de los que quedaron atrás.

El sitio está concurrido y sentados a la recacha, que el frio aprieta todavia...
 Veleta y Mulhacén...ejemplo de la panorámica que podemos divisar...
 aquí sobramos Juan y yo...
barranco del Poqueira....



...y regreso por el mismo sitio, con más dificultades aún...Eduardo está poniendo en práctica un nuevo estilo de descenso...



...la meta se vislumbra próxima...y las cervecillas, también...
...así que damos buena cuenta de ellas, con la satisfacción de terminar una ruta más dificil de lo esperado, pero sin problemas destacables; no hay nada que se nos resista. Hasta la próxima.

martes, 12 de julio de 2011

Subida a la Boca de la Pescá 3-7-2011

Hoy me hago narrador de una experiencia que no he vivido (no por no querer sino por estar ausente por lejanas tierras), así que lo haré lo mejor que pueda por intentar reflejar el sentimiento de aquell@s que participaron en esta bonita excursión. Según me cuentan, quedaron a las 8:00, como suele ser habitual, en Las Mimbres, a la entrada de Dilar. La concurrencia no fue mala, a pesar de los rigores de este verano y teniendo en cuenta que sirve de clausura de la temporada. Os prometo que volveremos con ánimos renovados a la vuelta de vacaciones.

También es agradable ver que cada vez hay nuevas incorporaciones ( en este caso, Inma Villar: bienvenida) y que estoy seguro repetirán.
Una vez preparados los bastones, toca empezar siguiendo el curso del río Dilar hasta el comienzo de la vereda que sube al punto más alto de la ruta de hoy: "La Boca de la Pescá", tarea harto difícil, pero asequible para tan expert@s senderistas.




Comienza el recorrido con la voz callada, paso acompasado y la mente puesta en el esfuerzo que hay que realizar. El cuerpo empieza a notar el cansancio de tan dura subida, pero la mente es recompensada con los maravillosos paisajes de estas montañas que nos rodean, pudiendo disfrutar de las vistas en los miradores que al efecto se encuentra repartidos a lo largo del camino, aprovechando para reponer liquidos y fuerzas.




Ya falta poco, pero parece que nunca llega. Por fin, tod@s alcanzan la meta y el momento vale una foto de recuerdo. Según me comenta Juan, en esta ocasión no se come en la cumbre, sino que deciden bajar al mirador frente a los Alayos, donde él quiere que arrojemos sus cenizas (o tal vez tendrá que arrojar las nuestras primero; nunca se sabe).





No olvida Juan dejar a la "ito" en la senda de una vida mejor (seguro que está allí) y también disfrutará de estos recorridos que tantas veces hizo con nosotros: No te olvidamos.


Y ya toca bajar, por el cortijo Sevilla, hacia la parte más excitante de la jornada: la travesía del rio Dilar con aguas frescas y cristalinas, que refrescarán los pies ardientes por esta crítica bajada con la que Juan puso a prueba a tod@s. Eso no se hace.

A pesar de todo, no se lo pasan mal ni Antonia ni Mª José; claro que algunas bajan como quieren.....o pueden
¡¡¡JO....!!! Aguaaaaaaa....a descalzarse tocan



Hay que cruzar una vez....





y otra.....

y otra....y otra......


¡¡Qué envidia!! no haber estado allí.
Y lo mejor viene, como siempre, al final: la merecida cervecilla, un rato de charla y risas y con la pena del fin de una etapa; pero volveremos a renacer como Ave Fénix. Hasta la próxima, compañer@s.