"Los aires de la montaña guiarán mis cenizas al paraiso"

A nuestra compañera Rosario "ito" Gámez que nos dejó en su plenitud. Pionera de nuestros senderos, estas páginas son un pequeño homenaje a su memoria.

lunes, 20 de junio de 2011

Refugio de la Cucaracha 19-6-11

A dos dias de la entrada del verano, el calor empieza a castigar con intensidad a los esforzados pero apasionados senderistas. Llevamos unos cuantos dias de altas temperaturas y ya se vislumbra el final de una campaña que ha sido muy fructífera tanto en cantidad de excursiones como en el número de participantes; ya se sabe que la playa tienta a la mayoría, y a partir de ahora, la asistencia se reduce drásticamente. Entonces, para culminar este "curso", la propuesta ha sido la Subida a la Cucaracha por la cuesta de los Presidiarios. Como era de esperar, en esta ocasión sólo estamos Juan, José Antonio, Pedro, Mª José, Souror, Eduardo y yo, reunidos en Los Pinillos y con ganas de empezar. Nos "juntamos" en un par de coches, y a las ocho y cuarto salimos camino de Güejar Sierra, Barranco de San Juan (que ya tenía el aparcamiento lleno) y...



cruzando el río, trotando con alegría, empezamos el recorrido por la Vereda de la Estrella.

Como se puede apreciar, no eran las nueve de la mañana, y el sol nos castigaba ya "inmisericorde", por lo que se agradece la sombra que nuestro centenario "Abuelo" brinda al caminante de esta maravillosa Vereda.

Con paso firme, nos dirigimos al desvío del antiguo refugio del Vadillo, para cruzar el rio por el puente del Burro, para lo cual, preguntamos a dos personajes que encontramos en el camino y que nos dieron la información más acertada, ya que ellos son los titulares del puente que hemos de atravesar.

Bromas aparte, José Antonio y yo llegamos al desvío en menos de una hora desde que partimos del barranco (no está mal para el calor que hace) y toca esperar a los demás para empezar la subida más dura, pero la sombra de los pinos va a ser de gran ayuda.






El rio lleva un importante caudal fruto del deshielo, y el frescor que da es notable, entran ganas de quedarse, pero no.....toca subir, y a ello vamos.

También descansamos y disfrutamos de las vistas (perdonad si me repito, pero es la constante en esta excursión); a las imágenes me remito:



Después de algo más de hora y media, alcanzamos nuestro objetivo: el refugio de la Cucaracha, situado en un enclave privilegiado, y punto de partida de otras marchas de largo recorrido a cotas más altas (Peña partida, lavaderos de la Reina, Vacares, Alcazaba, Mulhacén, etc...)así como descender al refugio del Aceral para alcanzar el rio Real, atravesándolo para regresar a la Vereda de la Estrella en las estribaciones de Cueva Secreta. Este recorrido lo dejaremos para el otoño.
 È voila: el refugio de la cucaracha, con su imagen casi invariada en tantos años de caminante por estos lares (esperemos que permanezca para generaciones venideras); el esfuerzo merece una recompensa, y José Antonio está dando buena cuenta de ello.


En esta ocasión, Juan no ha traido mantel, pero lo importante eran las viandas, y doy fe que no faltaron, así como un reconfortante café con leche condensada y sus galletitas correspondientes.
Como ya es habitual, Juan deja el recuerdo de nuestra "Ito" y antes de irnos, echamos un vistazo al refugio por dentro, que no está mal: se puede pasar una noche en él.



Bueno, pues así las cosas, hemos de volver, felices de haberlo conseguido y tristes por lo que dejamos atrás: hay que mirar al frente, a lo lejos, una cervecilla nos espera...(o dos)


Parece una postal, verdad?




Y esto fue todo, amigos. Os echamos de menos a los que no pudisteis venir, pero nos acordamos de brindar por todos.jejejeje...

miércoles, 15 de junio de 2011

Ruta del Gollizno (Rio Velillos) 12-06-2011

Por fín parece que nos acercamos al verano. Hoy tenemos un día estupendo (por ahora) y la gente se ha presentado con ganas de disfrutarlo. Como veis, de nuevo en la puerta de Juguetilandia, quedamos no muy temprano (8:30 h.) porque la ruta es corta: la Ruta del Gollizno, más conocida como la Hoz del Rio Velillos. Lo de Gollizno se lo puso el ayuntamiento de Moclín, y averiguando el significado, según el Diccionario de la Real......... es "un estrechamiento de un paraje natural", en este caso, del curso del rio Velillos. Otra vez, tenemos caras nuevas (Jesús) y otras que ya echábamos de menos (Yasmeen). Pues la bienvenida a tod@s


 Una vez organizados para el transporte, agrupándonos para lo del ahorro energético, nos dirijimos a Olivares, punto de partida de este sendero.
Llegamos a Olivares con la sorpresa de que están en fiestas, por lo que el aparcamiento ha servido para hacer "botellón". Allí nos esperaba José Antonio, que se desplazó en bicicleta...¡qué valor!
 Ya empieza a calentar el lorenzo...

pero eso no amilana nuestro ánimo de senderistas curtidos en dificultades varias....


y toca atravesar la primera pasarela sobre el rio Velillos, de reciente restauración, porque la anterior la arrastró una de las últimas crecidas del rio. Las orillas están pobladas de árboles típicos de la cuenca sur, sobre todo álamos y mucho cañaveral, e incluso hay pequeños huertos cultivados.

 Curiosa formación rocosa sobre la cabeza de Juan, me refiero a la montaña, producida por las fistraciones del agua de lluvia.
Durante todo el recorrido, nos vigila al fondo el castillo de Moclín.

Esta es la fuente de la Buena ventura; Jessica probó su agua, pero creo que no ha cambiado mucho su vida. Al menos no ha cogido una infección intestinal.
 En este punto del recorrido, un gran desprendimiento de piedras ha cortado parcialmente el camino, por lo que hay que vigilar que no pase nada.

Aquí nos agrupamos y nos dirigimos a la segunda pasarela, con esta impresionante cavidad, aprovechada por las golondrinas para anidar. A continuación, viene la parte más espectacular del recorrido: la hoz del rio Velillos, a la que se accede gracias a una plataforma sobre la roca del lado izquierdo, también reconstruida debido al destrozo de la anterior. Las imágenes prometen, así que toca tirar de cámaras para plasmar el momento.






 Bien por las dos: ya las echábamos de menos.

Inma iba feliz: creo que la excursión le supo a poco; tal vez sea porque va cogiendo forma... así se anima a repetir.






Después de un agradable y sombreado recorrido junto al curso del rio, toca subir en busca de las alturas de Moclín. El ascenso está bien marcado y protegido con postes de madera y cuerdas, aunque la vegetación empieza a invadir el sendero; esperemos que no lo abandonen, sería una pena. Este trayecto nos lleva a una zona recreativa con abundancia de agua (se agradece) con una curiosa "acecolilla" (diminutivo granaíno de acequia) en forma de espiral. Parada para reponerse, beber algo y emprender la última subida, que a través de un magnífico pinar, nos dirige a las estribaciones del castillo de Moclín.

Haciendo una prueba de resistencia del mirador: no pasó nada, aguantó el peso de todos, que es mucho; yo, por si acaso, hice la foto desde una roca segura.


El sitio se presta a una breve charla distendida y profunda de Yolanda y Frane. Desde aquí, nos quedan 1,5 kms de subida.




 Ha subido la misma cuesta que nosotros y con 98 años...el de la derecha, claro
Por fin llegamos y con ganas de comer algo...visita al Cristo del Paño (la iglesia a tope, había misa) y bonitas vistas del pueblo desde este mirador; no se puede visitar el castillo por obras de restauración. Otra vez será.



 La decoración típica de la fachada andaluza de esta casa no incluye a los senderistas, pero la foto ha quedado muy bien...verdad?

Y volvemos a Olivares en busca de las cervecillas, que con el calor que hace ya a estas horas...
menos mal que solo hay que bajar...y bajar...y bajar...


Ya os dije que estaban en fiestas, pero lo de la romeria con el santo subido al 4x4 es "mu fuerte", y si no, mirad el asombro de Carlos cuando lo vió...la carroza en honor de nuestros pepinos es genial.


Merecido premio para un dia caluroso, pero satisfechos de otro domingo en buena compañia, toca comentar las anécdotas, algún chistecillo, arrumacos y hasta la próxima.