Comenzamos la caminata con frío pero con ganas, en continuo ascenso, que no da lugar a un respiro, pero que no ofrece gran dificultad (por ahora) y que nos lleva a alcanzar una cota de 500 mts por encima de la Vereda de la Estrella. El primer tramo requiere más esfuerzo por parte de todos y a partir de aquí, con leves subidas y bajadas, nos dedicamos a disfrutar del paisaje único de este excelente mirador.
El sendero finaliza, no sin antes haber sorteado alguna zona con hielo, y por fin llegamos al Cortijo del Hornillo, donde nos espera este "personaje" con las orejas de punta. Hay bastante gente que ha pasado aquí la noche, y la chimenea está encendida.
Toca alimentarse bien después del ejercicio, y el sitio parece hecho expresamente para tal fin: estupenda explanada de lajas de pizarra, calentadas al sol de la mañana, que nos sirven de asiento para nuestras posaderas....
Un artista comiendo plátanos....y no es un mono, pero a algunas les llama la atención....
Caras de felicidad después de haber llenado los estómagos, y foto para recuerdo de la jornada y del sitio, incluido el perro.
Aquí dejamos a nuestra amiga "ito" para que disfrute eternamente de estos lugares.
Estas graciosillas ponen a prueba la seguridad de los camastros....
El calor de una buena chimenea siempre se agradece, y más en estos lares....
Impresionante Alcazaba.
El factotum posando para el recuerdo.
Y ya toca regresar por donde vinimos...para llegar a las cervecillas, que dan fin a una jornada excelente y que repetiremos.
Con la esperanza de que excursiones como ésta se puedan repetir tanto en el número de asistentes como en la diversión que nos proporciona, porque ilusión y ganas ya le ponemos, ¡Hasta la próxima!






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