Tiene gran cantidad de agua; nunca la había visto tan llena.
Éste es el punto de inicio: km. 59,2.
Y aquí está el tío preparao para empezar: todavía no sabía lo que me quedaba por pasar.
Estación de Luque: bien conservada, el restaurante de Nicol´s ofrece buena comida y una tienda de souvenirs y alimentos típicos de la comarca (los aceites, estupendos), parking para bicis y descanso para sus propietarios.
A la salida de la estación, encuentro esta variante para otra vía verde: Guadajoz-subbética, que habrá que descubrir otro dia.
Es habitual encontrar sitios como éste: son las antiguas casas de los guardabarreras, rehabilitadas algunas como oficinas de información; excelentes miradores de la campiña andaluza y, si además ofrecen agua y sombra, pues un "oasis" en la calurosa jornada.
Algún accidente ocurrió aquí, en las vias del tren, dejando este recuerdo que alguien no quiere olvidar.
Muestra de un camino bien conservado, con sus barandillas de madera y vistas espectaculares,de Zuheros, con sus casas desparramadas por la colina....y el castillo vigilando las tierras de olivos..
Caminos de hierro que surcan mis campos de Andalucia...los viaductos ayudan a sortear los barrancos, y, hoy en día, admiro el paisaje que me rodea gracias a ellos. Están repartidos por todo el camino, con diferentes longitudes, pero muy bien conservados, en general. Este de Zuheros es utilizado para el turismo activo (puenting).
No se puede decir lo mismo del estado de conservación de este apeadero, pero la parada merecía la pena.
Y la vista también.
Este puente nos da paso a la estación de Doña Mencía, en el km. 75, y es el punto para tomar un respiro después de una constante subida desde el comienzo.
¿A que entran ganas de parar? Pues yo lo hice, la tentación era fuerte y yo débil.
Cartel informativo del recorrido. Ya queda menos...uf
Otro ejemplo de buena restauración.
La sombra en estos tramos empieza a agradecerse. Más aún si estamos en pleno verano, pero creo que la mejor época es en primavera.
Y no digo nada de las higueras que bordean el camino, que ahora tienen brevas (creo yo) y más adelante (agosto) darán higos.Túnel del Plantío, de 139 metros de longitud, que no tiene iluminación, como indica el letrero, por lo que al entrar no se ve nada....menos mal que hay poco tráfico.
Otro viaducto de grandes dimensiones .. Este es el llamado Viaducto de la Sima, y en él también se practica el puenting.
Y mejores vistas, como ésta.
Desde que salí de Doña Mencía, el camino se ha suavizado con un leve y continuo descenso que facilita el transcurrir de los kms. y que me llevan a Cabra y a su magnifica estación, con máquinas y todo. También encontramos aquí el Centro de Interpretación del Aceite. Se nota que hay más riqueza.
A lo largo del camino, me he encontrado con gente que lo recorre de todas maneras: en bici (muchos), a pie, e incluso, a caballo.
He aquí un ejemplo de la flora del lugar.
Y por fin entro en Lucena, ciudad típica por sus fábricas de muebles, por lo que necesariamente, paso por un polígono industrial, aunque resulta chocante encontrarse con el cementerio ...¡¡¡en mitad de las naves!!!..y atravesando varias carreteras con mucha precaución por la intensidad del tráfico, que un día laborable debe ser horrible, me encamino a la estación: grande, limpia, con parque de ocio y turismo, y utilizada por los vecinos para hacer fotos de los niños que han hecho la primera comunión, como pude comprobar.
A partir de Lucena, el camino se vuelve más incómodo, su estado de deterioro es evidente, y con peligro de pinchar...la vegetación invade el paso...en fin, bastante descuidada la vía; supongo que la irán arreglando poco a poco.
En este punto, el campo ha cambiado de aspecto: ya no se ven olivos, ahora abundan los viñedos que producen los famosos caldos de la comarca de Moriles-Montilla.
Por fin he llegado a la meta: punto kilométrico 108, las Navas del Selpillar, un breve descanso para retomar fuerzas y refrescarme un poco, porque ya aprieta el calor, son las doce del mediodia y el termómetro marca 31 grados.
He pensado en comer en Doña Mencía, pero no me dí cuenta que llevaba mucho tiempo bajando, por lo que ahora toca subir. Pues en marcha, con paciencia y sufriendo "como un condenao", ahora veo lo duros que son los 33 kms hasta mi próximo destino, pero no hay otra solución.
Y ya he llegado, después de más de dos horas a pleno sol, por lo que creo merecer el descanso a la sombra y un buen refrigerio....aaaaaahhh...perdón, he bostezado. Bueno, espero que os haya gustado. Hasta la próxima.
Gran ruta. Te he estas haciendo un experto en los relatos de las rutas. Lo cuentas tan bien que parece que he estado alli contigo. Muy buenas fotos.
ResponderEliminarFran